viernes, 22 de julio de 2016

Vacaciones Blogueriles

Adelanto mis vacaciones blogueriles a "ya mismo". Y no es que esté cerrando las maletas, pero el trabajo cobra demasiado protagonismo en estas fechas y mis capacidades comunicativas se reducen dramaticamente.

Vuelvo en septiembre, fiel a la gozosa cita semanal con un puñado de palabras e imágenes de lo cotidiano: costuras, paseos, jardines, libros, pequeños pensamientos... 

Imágenes Festival Internacional de Jardines de Chaumont-Sur-Loire 2015

















miércoles, 13 de julio de 2016

Je ne veux pas travailler

Hay mañanas en las que me resisto. Noooooo, no quiero ir a trabajar!!!! Quiero ponerme mi vestido nuevo, las gafas de sol y lanzarme a la calle. Que nooooo!!! que no se puede desaprovechar el verano trabajando. Quiero salir con la perra, desayunar en una terracita, y si  me insistiera mucho, la invitaría a uno con leche y un croissant a la placha.






Que noooo!!! si hasta lo dice Pink Martini: Je ne veux pa trabailler... Quiero madrugar para ir a la playa, abandonar las chanclas y pasearme por la orilla antes de que lleguen las adoradoras del sol untadas en bronceador. Quiero ir a un mercadillo y revolver en los puestos, comprar telas, hilos, y todo lo necesario para un picnic junto al río, y leer, y tomar un poco el sol RUMSeando, y comer un helado, y dormir la siesta... 





Quiero recogerme el pelo para lucir escote, y que los corazones rojos aplicados, destaquen sobre los lunares. Me encanta la tela que me regalaste Inés. También quiero que el día se alargue y la sensación de vacaciones sustituya a esta otra de encierro veraniego. Quiero todo!!!






Que alguien me de una buena razón para ir a trabajar y que no sean simplezas del tipo, "hay que trabajar para vivir", "el trabajo es gratificante", o "buscar nuevos retos", Ja!!!! Todo Tiempo perdido, que por cierto, es el título de otra cancion de Pink Martini.




jueves, 7 de julio de 2016

Un Jardín Inglés

Con los sonidos de la calle colándose por la ventana, recojo el desayuno y comienzo a desplegar telas y más telas sobre la mesa.  Cierro las ventanas y cambio la banda sonora de las obras municipales por un CD sacado al azar de la caja aparcada en un armario y que aún no encontró su lugar después de la mudanza de hace casi dos años.




Guardo una relación con las telas muy parecida a la de Lola con la comida. Nunca tengo suficientes. La tela de las matrioskas la conseguí hace años y me pareció tan bonita que la compré en varios colores. La roja y la rosa las usé para dos colchas de bebé y ésta  verde, la voy despiezando con cuentagotas.





Suena Grand Hotel vals y mientras monto la aplicación en la camiseta, vuelo lejos a ese soñado jardín y comienzo a quitar malas hierbas (como en política) y a preparar la tierra para plantar las semillas de un mundo mejor jardín inglés. En qué estaría pensando yo??? A RUMS!!!







jueves, 30 de junio de 2016

Tardes de Otoño



Unas pinzas y ya está! El tendedero de Sara es el lugar ideal para fotografiar un quilt recién terminado.  Y si no amenazara lluvia,  lo hubiera dejado colgado para contemplarlo desde el porche. Recordaría las horas cosiendo con Inés en la distancia Tardes de Otoño.



No es cien por cien fiel al diseño original.  Creo que debemos dejar una cierta huella en lo que hacemos, sobre todo si es un proyecto hecho con amor, compartiendo mensajes, fotos e ideas, como en RUMS.





Me encanta el pueblo de Sara, encaja con mi concepto de “paraíso”. Este concepto jamás tuvo que ver con playas de arenas blancas y cóctel con sombrilla. En algún rincón de mi mente donde almaceno archivos de mis programas vitales, existe una gran carpeta llena de imágenes como éstas:









¿Qué mi paraíso es poco glamuroso? Cierto, pero nada tan perfecto como el silencio tras los gruesos muros, nada tan relajante como el crepitar del fuego, nada tan alegre como los cencerros de las vacas y nada tan glorioso como un Montilla y un plato de jamón. Puro glamour campestre.